fbpx

Toxina botulínica → Usos e historia de esta sustancia en el mercado estético

toxina botulínica

Toxina botulínica → Usos e historia de esta sustancia en el mercado estético

La toxina botulínica es una de las sustancias más utilizadas en el mundo de la medicina estética.  Tras la normalización del uso del botox®, es habitual pensar que toxina botulínica es sinónimo de algún tratamiento de botox facial.

No obstante, esto no tiene por qué ser así, ya que la toxina botulínica es una sustancia mucho más compleja con una gran variedad de utilidades en la medicina general.

toxi

Por este motivo, en nuestro blog especializado en medicina estética dedicamos hoy nuestro post a la toxina botulínica resumiendo toda la información clave que debes saber. ¿Qué es esta sustancia? ¿Cuántos tipos de toxina botulínica podemos encontrar? ¿Qué importancia tiene en la historia de la humanidad? Sigue leyendo.

Toxina Botulínica: ¿Qué es?

La toxina botulínica es una neurotoxina elaborada por una bacteria llamada Clostridium Botulinum. El clostridium botulinum se encuentra en el suelo y las aguas no tratadas. Esta bacteria produce esporas (Células que a su vez producen otras bacterias) que pueden sobrevivir en alimentos mal conservados o enlatados.

En caso de ingerir alimentos en malas condiciones, es posible sufrir una infección de botulismo, motivo claro de emergencia médica.

No obstante, en la actualidad los sistemas de manipulación de alimentos han mejorado radicalmente, a lo que se suma el hecho de que la cocción elimina cualquier bacteria presente. Por tanto, se trata de una infección muy poco común, siendo muy probable que no conozcas a nadie que la haya padecido.

? ETIMOLOGÍA DE BOTULISMO: La palabra botulismo proviene del latín, siendo esta su etimología:

Botulus: Significa embutido (Se creía que la enfermedad se encontraba sólo en este tipo de comida o salchichas)

Ismus: Sufijo del latín que significa acción o enfermedad (Por ejemplo, tabaquismo).

Analizar la etimología de la palabra “botulínica” es clave para entender la historia de la toxina botulínica. Por desgracia, el botulismo trasmitido a través de los alimentos acompañó a nuestra humanidad desde sus inicios, cuando los seres humanos necesitaban conservar sus alimentos para evitar su búsqueda diaria.

En el siglo XVII el gobierno alemán elaboró una serie de advertencias relativas al consumo de salchichas, alimento que se consideraba origen de esta infección alimentaria. Muy importantes fueron los estudios realizados por el doctor Kerner, que pudo determinar aspectos básicos del botulismo y la importancia de entender que esta bacteria se podía encontrar en todo tipo de alimentos.

A pesar de que el botulismo ha sido una enfermedad bastante común en la historia de la humanidad, no hay demasiadas referencias históricas al respecto. Sí que es cierto que algunas leyes antiguas prohibieron la fabricación de determinados alimentos (Por ejemplo, la morcilla) por considerarlos peligrosos para la salud pública.

toxina botulínica

A finales del siglo XVIII aumentó considerablemente el número de víctimas mortales causadas por esta intoxicación alimentaria especialmente en la zona sur de Alemania. ¿El motivo? La disminución de normas higiénicas en la conservación de alimentos debido a la pobreza derivada de las guerras napoleónicas.

La toxina botulínica en la medicina estética y general

El problema socio sanitario que estaba causando el botulismo hizo que muchos médicos investigarán en profundidad qué era la toxina botulínica a partir del año 1850.  El doctor Vernon Brooks descubrió que la inyección de una pequeña cantidad podía relajar una zona muscular de forma temporal.

toxina botulínica

Esta idea continuó con los tratamientos del oftalmólogo Alan Scott, que descubrió que una pequeña inyección en los músculos oculares podía curar el estrabismo, consiguiendo un resultado óptimo sin tener que someterse a un tratamiento quirúrgico 

No obstante, el uso de la toxina botulínica en el ámbito de la estética fue prácticamente accidental, algo que también sucedió con otros tratamientos como la mesoterapia.

La oftalmóloga Jean Carruthers trabajaba como oftalmóloga en el mismo consultorio que su marido, Alastair Carruthers, dedicado a la dermatología.

Esta doctora utilizaba la toxina botulínica para tratar el blefaroespamo, anomalía de la función de los párpados que causan una contracción involuntaria. Un día, una de sus pacientes le reclamó que le inyectará toxina botulínica en la frente, ya que había observado que cuando lo hacía desaparecían las arrugas de su rostro en esta zona.

toxina botulínica

La doctora Jean se lo comentó a su marido y, tras hacer una serie de pruebas médicas, el dermatólogo comenzó a inyectarlo en los pacientes de su consulta dermatológica para tratamientos de estética facial. A pesar de sus buenos resultados, no fueron pocos los que se opusieron a utilizar toxina botulínica en el ámbito de la medicina estética.

Durante los primeros años el uso de botox ha sido algo muy controvertido en el ámbito de la medicina estética. No obstante, sus buenos resultados y su facilidad de inyección supusieron un auténtico boom que nos hizo ver que no era necesario someterse a tratamientos invasivos (Por ejemplo, un lifting facial) para mejorar la calidad de nuestra piel.

A día de hoy es algo habitual, pero  la utilización de la toxina botulínica fue una auténtica revolución en el ámbito de la medicina estética. Con el paso de los tiempos, se ha ido reduciendo el número de pacientes que pasan por quirófano y la tendencia natural es la de realizar pequeños retoques a través de inyecciones, buscando la máxima comodidad del paciente.

Así por ejemplo, si bien utilizamos la rinoplastia para corregir grandes defectos de nuestra nariz, la rinomodelación nos permite hacer pequeños retoques en la nariz sin tener que pasar por quirófano.

toxina botulínica

? CURIOSIDAD: Fue tal la vanguardia causada por este tratamiento que, en 1997, se acabaron las reservas de toxina botulínica en Nueva York. El New York Times (El periódico más importante de EEUU) tuvo que publicar un famoso artículo titulado “Terminó la sequía. El botox ha vuelto

Tipos de toxina botulínica / Tipos de botox

Es muy común  pensar que toxina botulínica y botox son sinónimos, algo que no es exactamente así. El botox ® es el nombre comercial de los talleres médicos Allegan (Pioneros en la comercialización de esta toxina ) de una toxina botulínica tipo A con fines médicos.

La versión estética de la toxina botulínica es comercializada por las marcas Vistabel® , Azzlure® y Bocouture®. Si decides someterte a un tratamiento de toxina botulínica , tienes derecho a ver el producto original para asegurarte la procedencia del mismo.

toxina botulínica

Además, otro de los usos más habituales en el campo de la medicina estética es la inyección de botox en la zona de la axila para el tratamiento de hiperhidrosis , especialmente cuando el exceso de sudoración nos dificulta realizar actividades básicas de nuestro día a día.

Toxina botulínica → Un tratamiento seguro.

La toxina botulínica es una de las sustancias más peligrosas para el ser humano pero lo cierto es que ha quedado ampliamente demostrado que su uso en el ámbito de la medicina estética es completamente seguro.

Ten en cuenta que se inyecta la mínima parte de un gramo de la sustancia y que nunca se entra en contacto con órganos vitales, como por ejemplo el corazón. Además, debemos destacar que no tiene efectos secundarios permanentes.

Esta sustancia revolucionó el mundo de la medicina estética cambiándolo para siempre. Es curioso analizar como algunas casualidades y tragedias de la historia mundial se han ido transformando en auténticos beneficios para algunas ramas de la medicina.

En el fondo nada sucede por casualidad, todo no es más que una cuestión de acumular conocimientos y experiencia.

toxina botulínica

En Estersa nos encanta utilizar nuestro blog para contaros todas las novedades de la medicina estética y que conozcas en profundidad los diferentes tratamientos que están a tu alcance. Carboxiterapia, hilos tensores , limpieza con punta de diamante El mundo de la medicina estética está en constante cambio y nosotros cambiamos con él.

En nuestra clínica encontrarás los tratamientos más vanguardistas de la mano de un equipo humano y profesional que te aconsejará con sus conocimientos especializados. Ponte en contacto con nosotros y te informaremos de todos nuestros tratamiento médico estéticos. ¡Estamos deseando conocerte!



Cookies técnicas necesarias
logo

Las cookies técnicas son estrictamente necesarias para que nuestra página web funcione y puedas navegar por la misma. Este tipo de cookies son las que, por ejemplo, nos permiten identificarte, darte acceso a determinadas partes restringidas de la página si fuese necesario, o recordar diferentes opciones o servicios ya seleccionados por ti, como tus preferencias de privacidad. Por ello, están activadas por defecto, no siendo necesaria tu autorización al respecto. A través de la configuración de tu navegador, puedes bloquear o alertar de la presencia de este tipo de cookies, si bien dicho bloqueo afectará al correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web.

Cookies de funcionalidad y personalización

Las cookies de funcionalidad nos permiten recordar tus preferencias, para personalizar a tu medida determinadas características y opciones generales de nuestra página web, cada vez que accedas a la misma (por ejemplo, el idioma en que se te presenta la información, las secciones marcadas como favoritas, tu tipo de navegador, etc.).
Por tanto, este tipo de cookies no tienen una finalidad publicitaria, sino que activándolas mejorarás la funcionalidad de la página web (por ejemplo, adaptándose a tu tipo de navegador) y la personalización de la misma en base a tus preferencias (por ejemplo, presentando la información en el idioma que hayas escogido en anteriores ocasiones), lo cual contribuirá a la facilidad, usabilidad y comodidad de nuestra página durante tu navegación.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.

Cookies de análisis

Las cookies de análisis nos permiten estudiar la navegación de los usuarios de nuestra página web en general (por ejemplo, qué secciones de la página son las más visitadas, qué servicios se usan más y si funcionan correctamente, etc.).
A partir de la información estadística sobre la navegación en nuestra página web, podemos mejorar tanto el propio funcionamiento de la página como los distintos servicios que ofrece.
Por tanto, estas cookies no tienen una finalidad publicitaria, sino que únicamente sirven para que nuestra página web funcione mejor, adaptándose a nuestros usuarios en general.
Activándolas contribuirás a dicha mejora continua. Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.

Cookies de publicidad

Las cookies de publicidad nos permiten la gestión de los espacios publicitarios incluidos en nuestra página web en base a criterios como el contenido mostrado o la frecuencia en la que se muestran los anuncios.
Así por ejemplo, si se te ha mostrado varias veces un mismo anuncio en nuestra página web, y no has mostrado un interés personal haciendo clic sobre él, este no volverá a aparecer. En resumen, activando este tipo de cookies, la publicidad mostrada en nuestra página web será más útil y diversa, y menos repetitiva.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.

Las cookies de publicidad comportamental nos permiten obtener información basada en la observación de tus hábitos y comportamientos de navegación en la web, a fin de poder
mostrarte contenidos publicitarios que se ajusten mejor a tus gustos e intereses personales.
Para que lo entiendas de manera muy sencilla, te pondremos un ejemplo ficticio: si tus últimas búsquedas en la web estuviesen relacionadas con literatura de suspense, te mostraríamos publicidad sobre libros de suspense.