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¿Por qué se me cae el pelo? y ¿Qué puedo hacer?

El cabello, además de su función protectora, tiene una gran importancia para la estética personal; el tipo de peinado, la forma, el volumen o la extensión permite mostrase ante los demás acorde a la imagen de uno mismo que se quiere transmitir.

Es un mensaje con profundas raíces psicológicas, sociológicas y culturales y un reflejo de nuestra personalidad.

Los peines, hechos de hueso, madera, cuernos y astas de animales, de marfil o de espinas de pescado son unos de los más antiguos objetos que los arqueólogos han encontrado en sus excavaciones y dan testimonio de la preocupación de la gente por el cuidado de sus cabelleras desde la más remota antigüedad.

¿Qué es el cabello?

 

Se define como la continuación del cuero cabelludo (piel que reviste el cráneo) y está formado por una fibra de queratina constituida por un tallo, que es la parte que sobresale de la piel, y la raíz, que es la parte incrustada en la misma y que se asienta en un hueco en forma de saco llamado folículo piloso a partir del cual crece.

Su forma (liso o rizado) está determinada por la posición en la que el folículo emerge del cuero cabelludo y varía según las distintas etnias, si bien esta diferencia es actualmente  menos marcada debido a la creciente mezcla de razas entre sí­ en el mundo.

Su color natural está determinado por la melanina, pigmento del que existen distintos tipos, según la predominancia de uno u otro  el cabello tendrá una tonalidad. La ausencia total de melanina es el albinismo.

¿Cómo crece?

 

El ciclo de crecimiento  capilar  consta de tres fases que suceden al mismo tiempo en diferentes partes de nuestro cuero cabelludo, la mayor o menor duración de estos perí­odos varí­a de una persona a otra:

Fase Anágena: Es la fase activa en la que se encuentra un 80% del cabello y tiene una duración aproximada entre tres y ocho años.

Fase Catágena: Se trata de una fase de transición en la que el crecimiento se detiene y en la que se encuentra un 1% del pelo. Dura unas tres semanas.

Fase Telógena: Es una fase de descanso, en la cual se produce la caída del cabello, en esta fase de reposo está el 10% de nuestro pelo. Su duración es de tres meses.

En la cabellera humana hay entre unos 100.000 a 150.000 pelos y cada uno crece aproximadamente 1 cm por mes, luego cae y otro crece en su lugar; una caí­da de 50-100 pelos diarios se considera completamente normal.

¿Qué alteraciones puede sufrir el cabello?

 

Puede presentar alteraciones estructurales que a su vez pueden ser congénitas, como por ejemplo la tricodistrofia, o adquiridas, de las cuales la más frecuente es la tricorrexis nudosa.

También puede presentar alteraciones producidas por su caí­da, la cual constituye sin duda uno de los problemas estéticos con más afectados en el mundo, a muchos de los cuales llega incluso a influirles emocionalmente provocando repercusiones en su vida personal e incluso laboral.

La alopecia es una afección que se caracteriza por una disminución parcial o general de la densidad del pelo, que puede ser localizada o generalizada, temporal o definitiva, y cuyo origen puede ser también congénito (atriquia) o adquirido.

La pérdida adquirida del cabello pude ser debida a diversos factores. A continuación comentaremos algunos de ellos:

  • Efluvio telógeno:

Es una forma común de pérdida de cabello que sucede dos o tres meses después de una situación en la que el organismo ha estado sometido a un estrés intenso como una enfermedad prolongada, una cirugía importante o una infección grave; también puede ocurrir después de un cambio repentino de los niveles hormonales, especialmente tras dar a luz.

  • Alopecia androgénica o calvicie hereditaria:

Usualmente es causada por la interacción de tres factores: tendencia hereditaria a la calvicie, hormonas masculinas y aumento de la edad. Es común en el sexo masculino aunque las mujeres no están exentas de desarrollarla con la edad.

  • Alopecia areata:

Es una alteración que provoca que el cabello se caiga repentinamente en una o más áreas pequeñas. La causa es desconocida, aunque es más común en personas que han sufrido enfermedades autoinmunes.

  • Una infección por hongos en el cuero cabelludo:

En el pelo tienen lugar las llamadas tiñas de cuero cabelludo,  causan que el cabello se quiebre y que se desprendan escamas. Tienden a sufrirlas las personas que tienen menos defensas.

  • Alopecia traumática:

Es aquella pérdida de pelo que se produce por un trauma físico, generalmente por hábitos incorrectos de generar tracción o presión en el cabello o por tricotilomanía (patología de carácter psicológico).

  • Alopecia por fármacos:

La pérdida de cabello puede ser secundaria al uso de ciertos medicamentos, como sucede en el caso de tratamientos quimioterápicos.

  • Alopecia por enfermedades sistémicas

Puede estar asociada a diversas enfermedades, por ejemplo endocrinas como hipo o hipertiroidismo o autoinmunes como el lupus eritematoso.

 

¿Qué tratamientos se pueden aplicar para la caí­da del cabello?

 

Es necesario reseñar que es importante acudir a un especialista para el diagnóstico de la causa de pérdida de cabello, en función del mismo se pautará el tratamiento o la combinación de tratamientos más adecuada.

Cosmética Capilar

Hoy en día este campo, en continua investigación y desarrollo, pone a nuestra disposición una amplia gama de productos que permiten eliminar la suciedad, facilitar el peinado, protegerlo o decorarlo y, en combinación con productos farmacológicos, ayudan a restablecer el estado fisiológico de nuestro cuero cabelludo en caso de alteraciones como la caspa, dermatitis seborreica, psoriasis, dermatitis atópica, dermatitis de contacto o el cuero cabelludo sensible; en definitiva, a mantener el aspecto sano y atractivo de nuestro cabello.

Vitaminas, oligoelementos y aminoácidos para caída del pelo estacional

Se pueden utilizar en forma de lociones o ví­a oral. Aportan nutrientes, antioxidantes y precursores de proteí­nas que contribuyen al correcto metabolismo celular y su objetivo es mejorar la nutrición de los folí­culos pilosos en diferentes estados carenciales y en caí­das estacionales del pelo, especialmente otoño y primavera.

Fármacos

Como el minoxidil tópico o finasteride por ví­a oral, para frenar la caí­da del cabello.

Láser capilar

Produce un aumento del metabolismo celular y del flujo sanguí­neo en la raí­z del cabello, lo que transforma un folí­culo debilitado en uno más sano; suele utilizarse como coadyuvante de otros tratamientos por sus efectos cicatrizantes y antiinflamatorios.

Mesoterapia

Aplicación en el cuero cabelludo, mediante microinyecciones, de principios activos que inducen reestructuración y bioestimulación del cabello fortaleciéndolo y propiciando un crecimiento sano.

Plasma Rico en Plaquetas (PRP)

Consiste en la introducción de plasma rico en factores de crecimiento que liberan las plaquetas del propio paciente mediante microinyecciones en el cuero cabelludo. Su aplicación estimula la producción de colágeno y elastina y aumenta la vascularización frenando la caí­da del pelo y potenciando su regeneración

Carboxiterapia

La carboxiterapia es la utilización de CO2 con fines terapéuticos. El tratamiento capilar busca incrementar el crecimiento del pelo estimulando la circulación del cuero cabelludo mediante infiltraciones subcutáneas de dióxido de carbono que activan la regeneración del cabello.

Trasplante capilar

Es un procedimiento quirúrgico mí­nimamente invasivo que se realiza mediante anestesia local  y consiste en la extracción de pelo de una zona donante para implantarlo en la receptora carente de pelo. Se utilizan distintas técnicas como la FUSS (microinjerto de pelo mediante tira) o la FUE (injerto mediante la extracción de unidades folicurales). Es la solución más eficaz para la calvicie.

Os dejamos algunos enlaces de interés de la S.E.M.E. (Sociedad Española de Medicina Estética) sobre estos tratamientos:

IMPLANTE DEL CABELLO

Mesoterapia capilar