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LUCE TU ESCOTE SIEMPRE TERSO Y JOVEN

El escote es una parte del cuerpo de gran relevancia en la figura femenina, sin embargo a menudo la olvidamos en nuestra rutina de belleza diaria cuando merece tanta atención y cuidado como el rostro.

La piel en la zona del escote es muy frágil debido a que presenta unas características fisiológicas especiales: Menor cantidad de glándulas sebáceas y tejido adiposo así como un menor número de melanocitos; en la dermis hay escaso número de fibras de colágeno y elastina y su capacidad de regeneración también se ve disminuida por su distribución vascular. Por todo ello, es una de las partes del cuerpo que envejece antes.

Los cuidados preventivos deben empezar ya en la adolescencia;  lo más importante es una limpieza adecuada de la piel, dos veces al día y utilizar tónicos suavemente astringentes y exfoliantes una o dos veces por semana. Las cremas hidratantes deberán ser oil-free y con componentes no comedogénicos, para evitar que se obstruyan los poros formándose granitos y puntos negros.

Las personas con piel muy grasa o seborreica tienen más predisposición a tener acné. También puede verse favorecido por tratamientos hormonales, anticonceptivos,  stress o el uso de cremas con bases muy grasas. A veces el acné es el único signo visible de diversos trastornos hormonales como el aumento o descenso de hormonas sexuales, de prolactina, etc.

Los tratamientos para eliminar el acné buscan disminuir la cantidad de grasa producida por las glándulas sebáceas, combatir las bacterias que infectan los folículos obstruidos, y reducir la inflamación, y además,  pretenden evitar que queden cicatrices en la piel. Es recomendable acudir al médico antes de empezar un tratamiento para identificar la causa e implementar el protocolo más adecuado en cada paciente ya que no todos tenemos el mismo tipo de piel ni el mismo tipo de acné.

Durante la juventud se deben mantener los cuidados señalados anteriormente, adecuando el tipo de crema hidratante al tipo de piel e incorporando progresivamente los principios activos necesarios.

En la madurez es común la aparición de manchas, rojeces y capilares dilatados,  se produce una progresiva atrofia de la piel y se marcan arrugas verticales, además comienza a disminuir la producción de colágeno y elastina lo que provoca flacidez y, en algunos casos, pueden llegar a presentarse estrías e incluso celulitis.

Para prevenir y tratar estos cambios se pueden utilizar los productos que empleamos en el cuidado del rostro, aunque actualmente disponemos de cosméticos específicos para las zonas del cuello y el escote.

Siempre es recomendable una evaluación individual, pero a rasgos generales, los principios activos aconsejados  para cuidar la piel del escote son productos con ácido hialurónico para mejorar la hidratación, cremas o sérum con acción antioxidante como los de vitamina C para mejorar la luminosidad, cremas con derivados de la vitamina A como el retinol (cuya eficacia en la prevención de las lesiones pre-malignas así como en la mejoría de las arrugas, firmeza y textura de la piel ha sido ampliamente demostrada por estudios clínicos), cremas despigmentantes en caso de manchas solares y cremas de protección solar adecuadas al fototipo de piel durante todo el año y especialmente siempre que nos expongamos al sol.

Como prevención, y  por supuesto cuando los signos del envejecimiento se han instaurado, la Medicina Estética ofrece diversos tratamientos en función de las necesidades de cada paciente, como láser o luz pulsada para manchas y rojeces, mesoterapia para pequeñas arrugas y revitalización de la piel, o radiofrecuencia, entre otros. 

No debemos olvidar tampoco la importancia de nuestros hábitos higiénico-posturales para el cuidado y mejoría de esta zona y, por ende, de nuestra salud: Mantener la espalda recta influye directamente en la belleza del cuello y del escote, por ello debemos procurar corregir nuestra postura: sentarnos  de forma correcta, mantener la pantalla del ordenador a la altura adecuada,  evitar sostener el teléfono entre la oreja y el hombro durante mucho tiempo,  cuidar la elección de la almohada para que nos ayude a mantener la fluidez de la línea del cuello con respecto a la columna sin forzarla, etc.

Caminar de manera erguida y con el cuello recto ayuda también a prevenir la flacidez.

Es recomendable la realización de ejercicios tensores y reafirmantes para fortalecer la musculatura de la zona.

Y por último, la elección del sujetador adecuado, tanto a la hora de vestir como para dormir,  es importante, ya que contribuye a mantener tersa la piel del escote.