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Hilos tensores: Reafirman la piel y ayudan a combatir la flacidez.

¿Qué hay detrás de los también conocidos como “hilos mágicos”?

 

Un tratamiento médico-estético que pretende mejorar, mediante la estimulación de los tejidos internos, uno de los problemas que más preocupan a hombres y mujeres: la flacidez.

 

Su origen

 

El uso de hilos para mejorar el aspecto de la piel no es nuevo. Ya, en 1988 el Dr. Sulamanizde empleó los hilos de oro como tratamiento de tensado de la piel del rostro; el problema de este material fue que provocó casos de rechazo y reacciones adversas indeseables como transparencia del material o irregularidades en la zona tratada.

Tras continuar con las investigaciones se han conseguido desarrollar nuevos materiales que apenas presentan efectos secundarios y consiguen unos resultados naturales. Actualmente existen en el mercado diferentes tipos de hilos reabsorbibles y no reabsorbibles, con distintas longitudes, grosores y estructuras (lisos, espiculados, con conos…) y diversos métodos de inserción e implantación.

Unos de los más utilizados son los hilos de Polidioxanona, material biocompatible y reabsorbible que se lleva utilizando desde hace mucho tiempo como sutura cardiaca, por lo que su seguridad ha sido probada y contrastada.

 

Su efecto y su aplicación

 

Al insertar en la piel los hilos mágicos de polidioxanona, estimulan la producción de colágeno y elastina a su alrededor creando tejido de soporte de forma natural, lo que ayuda a redensificar la piel y a que se vuelva más firme y tersa.

La Polidioxanona es un material reabsorbible y 100% biocompatible, seguro y con resultados duraderos, que produce una fibrosis tensora, es decir, los hilos crean una especie de malla que sujeta la piel y la mantiene firme y tersa.

Su aplicación se realiza con la ayuda de una aguja o cánula guía muy fina que se introduce en la dermis, al retirarla, la hebra de hilo queda insertada en la piel.

Un procedimiento seguro, rápido, sencillo, sin incisiones y muy poco molesto en manos de un profesional formado.

 

La técnica y el número de hilos, tanto en el rostro como en el cuerpo, son totalmente individualizados para cada paciente dependiendo de la edad, la fisonomía, el tipo de piel, su nivel de envejecimiento y el grado de flacidez de la zona a tratar.

 

Sus resultados

 

De forma inmediata, tras el tratamiento, se puede intuir una mejora instantánea, pero es a partir de las tres semanas cuando comienza a observarse el efecto definitivo, pudiendo apreciarse una mejora progresiva hasta el segundo o tercer mes.

El tiempo de reabsorción de los hilos es aproximadamente de unos 6 meses y la duración óptima de resultados es de unos 12 a 18 meses dependiendo del tipo de piel y las características propias de cada persona.

El tratamiento busca reducir la flacidez y prevenir el avance de la misma, por lo que una vez que se va perdiendo el efecto con el paso el tiempo, se puede volver a repetir. Las sesiones adicionales refuerzan los resultados obtenidos.

 

Sus indicaciones

 

  • El tratamiento va dirigido a personas entre 35 a 65 años, que comiencen a notar los primeros síntomas de flacidez o bien como tratamiento preventivo de la misma.
  • Los hilos mágicos de polidioxanona están indicados para reafirmar zonas que presentan flacidez leve o moderada. Cuando la flacidez es más notable o severa, con los hilos tensores no será suficiente y es necesario plantear otros tratamientos, incluso un lifting quirúrgico.
  • Se pueden implantar en la cara para elevar las cejas, disimular las arrugas del contorno de ojos y los pómulos, matizar las arrugas peribucales, definir el perfil mandibular, mejorar el doble mentón y reafirmar el cuello.
  • En el cuerpo ayudan a combatir la flacidez de muslos, abdomen, brazos o glúteos aumentando la tersura de la piel.

 

Sus ventajas

 

  • Los hilos están fabricados con un material reabsorbible y biocompatible.
  • Su colocación se realiza de forma ambulatoria en consulta y el paciente puede retomar su vida normal.
  • Es un tratamiento seguro, sin alergias ni rechazo.
  • Favorecen la producción natural de colágeno.
  • Su uso es compatible con otro tipo de tratamientos como la mesoterapia, las infiltraciones de plasma rico en plaquetas, los rellenos, el láser o la toxina botulínica.
  • No rellenan arrugas ni dan volumen adicional a la piel, por lo que no alteran la expresión facial obteniendo un resultado totalmente natural en armonía con la fisonomía del paciente.

 

Su objetivo

 

El objetivo de los hilos tensores o hilos mágicos es recuperar la piel desde el interior hacia el exterior: una piel más firme, brillante, tersa y saludable, sutilmente rejuvenecida.